viernes, 1 de julio de 2011

Yo NO tengo amigos virtuales

Cuando me planteé escribir una entrada sobre las relaciones personales a través de las redes sociales pensé titularla “Tengo amigos virtuales”. Pero cuando lo maduré un poco más me dije, “no, en realidad yo solo tengo amigos, unos conocidos de forma 'tradicional' y otros a través de las redes sociales”.

Y como me gusta partir de lo particular a lo general contaré mi experiencia personal. Hace ahora un año descubrí un grupo en una red social que compartía un mismo interés conmigo. Veía que intercambiaban noticias, informaciones, fotos, comentarios, en definitiva, buenos ratos y un día me animé a dirigirme a uno de sus miembros. Aquello me parecía una locura, “escribir a una desconocida!!!” Pero lo hice, y encabece mi mensaje diciendo “Hola, no pienses que soy una psicópata que se pasa la vida escribiéndole a desconocidos pero me interesa” preguntarte por tal tema.

Siempre he sido (y sigo siendo) muy escéptica con que las personas puedan conocerse verdaderamente a través de estos sistemas. Por este motivo incluso me daba vergüenza que nadie supiese que me había puesto en contacto con alguien de este modo. Pero resultó que todo fue muy cordial y comencé a participar más en este grupo. Como si fuese cosa de meigas, nadie me pedía ni números de cuentas, ni mi dirección, ni que le mandase fotos desnuda. Simplemente charlábamos de nuestras gustos, en concreto, musicales.

Y llegó el día en el que me encontré personalmente con la primera chica con la que había contactado, Bea. Desde luego iba acompañada de Alberto, nos vimos en un concierto, mis padres sabían donde estaba y que conocería a esta chica. Y, mira por donde, resulto ser una persona como cualquier otra (como cualquier otra, inteligente, simpática, educada, agradable, divertida ;) ) Tenia su trabajo, su familia, sus amigos convencionales... Y pasamos unas horas muy agradables.

Tras meses, conversaciones y planes (todos compartidos con 'mi gente') conocí a buena parte del resto del grupo con motivo del estreno de Los Miserables, uno de nuestros puntos en común. Ya conocía personalmente a Bea, a la que había visto en varias ocasiones en ese tiempo. Nuevamente mi familia sabia donde me hospedaba, los llamaba varias veces al día, guardando todas las precauciones posibles.

Guau!! Cuando llegué a Madrid ninguna de aquellas chicas me propuso ejercer la prostitución ni vender mis órganos. Todas eran personas encantadoras, de carne y hueso, con sus vidas cotidianas pero que compartíamos un mismo gusto. Y que poco a poco descubrimos que teníamos más cosas en común. Con unas surgía más afinidad que con otras, como es normal. Charlábamos, reíamos, hacíamos el 'bobo'. Fue toda una experiencia. No la única. Este solo fue el primero de los encuentros. Cada uno de los sucesivos era tan divertido y emotivo como el anterior.

No deje de frecuentar a mis amigos que había conocido a lo largo de mi vida, en el instituto, la facultad, el trabajo, el barrio... de hecho alguna se contagio de este espíritu y se unió a estas 'quedadas'. No cambie con mi familia, mi pareja, en mi vida!

Internet y las redes sociales tienen muchííííííííííííísimos riesgos, para jovenes y adultos. Hay mucho depravado por el mundo capaz de convertir sistemas maravillosos como es la red en algo peligroso. Hay que andar con mil ojos, no perder la perspectiva del mundo real, no hacer de internet y el ordenador una vida virtual para sustituir la vida real, no convertirlo en una “adicción”, que no altere tu cotidianidad. Pero si se sopesan y guardan todas las precauciones necesarias pueden lograrse cosas increíbles. Nunca ocultes las actividades que realices en las redes sociales, que familia y amigos estén al tanto, eso demuestra que es algo “sano” sabrán aconsejarte de como actuar y así no surgirán problemas. Si algo parece extraño, abandónalo.


Repito, NUNCA NUNCA debes bajar la guardia, ni encontrarte a solas con desconocid@s, ofrecer tus datos personales... Solo trato de explicar que a veces se demonizan las redes sociales y el contacto a través de ellas. Yo he comprobado que con precaución, sin ocultar nada a tu entorno y dejándote aconsejar puede conocerse a grandes personas.

También, desde mi opinión, es incuestionable el valor comunicativo de estas herramientas. ¿Por qué una felicitación de cumpleaños es más felicitación por móvil que a través de facebook? ¿Por qué si mis amigos están a kilómetros, incluso en otros países, se supone que me importan más si los llamo que si les escribo un mail? Si algo me parece lo suficientemente interesante (ya sea reflexiones propias, vivencias, noticias, contenidos culturales) , y creo que no alcanzará la difusión que se merece ¿por qué no puedo compartirlas a través de mis redes sociales? Sin duda, las nuevas tecnologías son un tesoro, y no hay que olvidar que los riesgos los provocan quien las maneja, es decir, nosotros.

2 comentarios:

  1. Bueno Alba, lo has clavado, has dicho exctamente lo que pensamos la mayoría de las personas cuerdas que habitan en esos muros, las redes sociales sirven para comunicar y también conocer gente, incluso de otros países, tu y yo lo sabemos, siempre que se utilicen con la cabeza internet y las redes son una bendición, por tanto bienvenidas sean, yo doy las gracias a San Feis por haberme dado la oportunidad de haberte conocido. Un beso enorme!!!!!

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